Servicio de Galvanizado de Remaches en Guadalajara

El remache tiene una característica que ninguna de las piezas que hemos visto hasta ahora comparte: se instala deformándolo físicamente. A diferencia de un tornillo que se enrosca o un pasador que se desliza, el remache se aplasta o se expande para fijar dos materiales de forma permanente. Eso significa que el recubrimiento no solo tiene que proteger contra corrosión, tiene que aguantar esa deformación sin agrietarse ni desprenderse.

Por qué la ductilidad del recubrimiento importa aquí más que en otras piezas

Si el zinc depositado es demasiado rígido o quebradizo, al deformar el remache durante la instalación el recubrimiento puede fracturarse justo en la zona de mayor esfuerzo, dejando metal base expuesto exactamente donde más se necesita protección: en la cabeza formada del remache. Buscamos que el depósito de zinc mantenga suficiente flexibilidad para acompañar esa deformación sin comprometer la protección.

Uniones permanentes en lámina y estructuras ligeras

Los remaches se usan principalmente para unir láminas metálicas o materiales delgados de forma permanente, en aplicaciones donde no se necesita (o no se puede) desarmar la unión después. Es común en carrocerías, estructuras ligeras, ductería y ensambles donde la unión debe quedar fija de manera definitiva.

Capacidad y tiempos de entrega

Procesamos remaches en barril electrolítico, con entrega de 24 a 72 horas y sin pedido mínimo, desde lotes pequeños hasta producción industrial.

Preguntas frecuentes

¿El recubrimiento se agrieta al deformar el remache durante la instalación?
No debería, si el proceso está bien controlado. Buscamos que el depósito de zinc mantenga la ductilidad necesaria para acompañar la deformación sin fracturarse ni exponer el metal base.

¿Qué tipo de materiales se unen normalmente con remaches galvanizados?
Principalmente lámina metálica y materiales delgados en aplicaciones donde se busca una unión permanente, como estructuras ligeras, carrocerías o sistemas de ductería.